Inglis, Esther (1571–1624)


Vida
Esther Inglis (1571- 1624) es considerada una de las principales calígrafas y miniaturistas del período isabelino inglés. Nació en Francia, pero como sus padres eran protestantes, la familia se vio forzada a abandonar el país y se estableció en Edimburgo, Escocia. Si bien la fecha del exilio no puede establecerse con precisión, se cree que fue entre 1569 y 1572 (año de la Masacre de San Bartolomé, en la que los hugonotes fueron exterminados en París).
Nicholas Langlois, su padre, era maestro de escuela y su madre, Marie Presott, era escriba y calígrafa, por lo que se cree que fue ella quien inició a su hija en la práctica de la caligrafía. Así, al combinar la transmisión de los modos de escritura caligráfica, de la mano de su madre, con la formación en humanidades aportada por su padre, la joven Esther pudo acceder a una sólida educación, para los parámetros esperables de formación alcanzados por las mujeres en dicha época. En 1596 contrajo matrimonio con Bartholomew Kello, clérigo de la corte del rey Jacobo VI de Escocia. La pareja tuvo seis hijos; dos de ellos murieron cuando eran niños. Se estima que alrededor de 1606 la familia se dirigió a Londres, donde se presentó ante la corte; luego se establecieron en Essex, desde 1606 hasta 1614. Se cree que en 1615 regresaron a Edimburgo, ciudad en la que murió Inglis, en 1624.

Textos
Sus manuscritos circulaban, principalmente, bajo el formato de pequeños libros, denominados también “libros-obsequio”, debido a que eran enviados como presente a diferentes personalidades influyentes de la época, tales como miembros de la corte inglesa y del ejército. Inglis también escribió dedicatorias para miembros de la familia real, como la reina Isabel I, el rey Jacobo, y el príncipe Enrique, príncipe de Gales. Algunos de los destinatarios de dichos obsequios fueron el diplomático sir Anthony Bacon; Ludovico, duque de Lennox, y lady Lucy Russel, condesa de Bedford. A excepción de las dedicatorias, los textos contenidos en dichos libros no son de la autoría de Inglis: son pasajes del Antiguo Testamento (tales como los Salmos, el Cantar de los cantares y el Eclesiastés) u otros textos religiosos, con enseñanzas morales (como Les cinquante octonaires sur la vanité et inconstance du monde, de Antoine de la Roche Chandieu y los Quatrains, de Guy du Far, Signeur de Pibrac).
El objetivo perseguido por Inglis en el envío de estos obsequios a los miembros de la corte era el de obtener favores económicos para ella y su marido, y poder establecer, así, una relación de patronazgo con los príncipes, duques y condes de la época. Además, se esperaba también poder simpatizar desde el punto de vista religioso con los destinatarios de dichos obsequios, debido al contenido piadoso de los escritos. Los manuscritos de Inglis también se adjuntaban a los documentos y cartas que Kello debía enviar a distintas personalidades, en su función de clérigo. De este modo, la pareja trabajaba conjuntamente para la prosecución de diferentes beneficios, a partir de la actividad de la escritura manuscrita.
Los libros-obsequio y manuscritos de Inglis constituyen piezas de verdadera elaboración artística, ya que en ellas se plasma una gran variedad de escrituras (tales como la “secretary hand”, “chancery hand” y “minor writing”), estilos y motivos. La experimentación con motivos florales y el uso de color, por ejemplo, caracterizan a algunas de sus producciones, en las que muchos críticos han encontrado semejanzas con los manuscritos iluminados de la Edad Media. En muchos de los libros-obsequio de Inglis puede encontrarse, sumada a la dedicatoria al destinatario, un autorretrato de la artista. Estos libros son, además, verdaderos objetos artísticos, ya que no sólo su interior está minuciosamente trabajado: sus cubiertas eran confeccionadas por la propia Inglis, quien incluía en ellas bordados e incrustaciones de perlas y piedras.
Su abundante producción textual da cuenta de la fuerza que la cultura del manuscrito conservaba aún en los siglos XVI y XVII. Además, demuestra cómo dicho espacio se constituyó, para Esther Inglis, en un ámbito de experimentación para la plasmación de la letra escrita. En su tiempo, estos manuscritos excedieron la búsqueda de la belleza artística por sí misma, y fueron utilizados como medio para ganar el favor de personalidades influyentes. Así también hoy en día, la existencia de los cincuenta y nueve libros de caligrafía que aún se conservan de esta artista constituye mucho más que una prueba de las destrezas artísticas puestas en juego para la elaboración de manuscritos. Estos ejemplares pueden leerse en conjunción con otros escritos femeninos de la época y dan cuenta de algunos de los modos de circulación y elaboración que la escritura de las mujeres presentaba en ese entonces.

La presente biografía ha sido elaborada por Soledad Arienza, basándose en la consulta efectuada en los siguientes sitios web:

Folger Shakespeare Library: http://collation.folger.edu/2012/02/spotlight-on-a-calligrapher/
Newberry Library: http://www.newberry.org/renaissance-calligraphy-books
University of St. Andrewshttps://standrewsrarebooks.wordpress.com/2011/07/25/highlight-esther-inglis%E2%80%99s-octonaires-a-masterpiece-in-miniature/
University of Warwick: https://web.warwick.ac.uk/english/perdita/html/pw_INGL01.htm
York University: http://archaeologydataservice.ac.uk/archiveDS/archiveDownload?t=arch-352-1/dissemination/pdf/vol_006/6_284_314.pdf

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